Según los expertos, un galgo tiene una vida útil de unos 4-5 años. Pasado ese tiempo, el perro se considera viejo, gastado.
Ya no tiene la agilidad de antes, su vista no es la que era, se cansa
más fácilmente, es más propenso a sufrir enfermedades… En pocas
palabras: ya no sirve para cazar. Y ¿qué hace el mal cazador? se deshace de él.
Algunas veces los abandonan en plena montaña o, los
más salvajes, en medio de la autopista. En otras ocasiones optan por
soluciones más radicales y, para no gastar cartuchos, cuelgan del cuello al pobre animal en el primer árbol que encuentran, le golpean y le prenden fuego para que quede irreconocible… Abandonados, colgados, quemados, golpeados…. los horrores son interminables, es mejor no detenernos en ellos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario