jueves, 12 de junio de 2014

¿Sabías que...?

Durante muchos siglos el galgo fue considerado un perro exclusivo de la nobleza y la alta aristocracia. El "pueblo llano" tenía completamente prohibido disfrutar de este hermoso animal.

En el Antiguo Egipto poseer un perro de caza era sinónimo de fuerza y poder. Se han localizado varios frescos y relieves que muestran a estos bellos animales en fantásticas escenas de caza. 

A los galgos también se les conoce por el nombre de "lebreles": cazadores de liebres.

Galgos y podencos son los cánidos más rápidos del reino animal. En plena carrera pueden alcanzar los 70 kilómetros/hora.

Los sentidos de "vista" y "olfato" de los galgos están muy desarrollados: pueden detectar una pieza a casi 1 kilómetro de distancia.

El grupo sanguíneo de los galgos es el llamado "universal". Esta característica genética les convierte en los donantes perfectos.
 

El cazador cazado

Según los expertos, un galgo tiene una vida útil de unos 4-5 años. Pasado ese tiempo, el perro se considera viejo, gastado. Ya no tiene la agilidad de antes, su vista no es la que era, se cansa más fácilmente, es más propenso a sufrir enfermedades… En pocas palabras: ya no sirve para cazar. Y ¿qué hace el mal cazador? se deshace de él.

Algunas veces los abandonan en plena montaña o, los más salvajes, en medio de la autopista. En otras ocasiones optan por soluciones más radicales y, para no gastar cartuchos, cuelgan del cuello al pobre animal en el primer árbol que encuentran, le golpean y le prenden fuego para que quede irreconocible… Abandonados, colgados, quemados, golpeados…. los horrores son interminables, es mejor no detenernos en ellos.

Una gran raza

Como sabes, desde la antigüedad, el perro ha ayudado al ser humano en sus labores de caza. Su afinado olfato, su vista excepcional para detectar presas en movimiento y la increíble fidelidad que mostraba por su dueño, lo convirtió rápidamente en el "arma" perfecta.

Existen muchas razas de galgo: Afgano, Español, Deerhound, Borzoi, Podenco ibicenco, Whippet… Cada uno de ellas tiene unas características propias y especiales, pero comparten algunas que les hacen "excelentes cazadores", por ejemplo:
  • Cuerpo alargado y estrecho.
  • Patas finas, muy largas y extremadamente fuertes.
  • Cabeza y morro alargados y finos.
  • Carácter amable y dúctil.
Estas características físicas y emocionales han convertido al galgo en el preferido de los aficionados a la caza. Lamentablemente, no todas estas personas son amantes de los animales. Muchos de ellos opinan que el perro es un arma más, una escopeta viva que, si envejece o se estropea, no sirve para nada.

 


miércoles, 11 de junio de 2014

Galgo escocés o Deerhound

El Deerhound o Galgo Escocés, es un perro de caza tradicional originario de las Tierras Altas de Escocia que aparece también en los retratos antiguos, durmiendo a los pies de grandes señores. Cuando se puso de moda cazar ciervos con escopeta, esta raza estuvo a punto de desaparecer, pero el entusiasmo de sus criadores ha logrado que este aristócrata canino sobreviva hasta nuestros días.

Aunque le sobra fuerza para abatir a un ciervo, sus modales suaves y delicados hacen de él un perro perfecto de compañía, que requiere de mucho ejercicio físico. Sumamente tierno, afectuoso, leal y entregado, pero se necesita vigilarlo estrechamente siempre que haya ganado cerca, es difícil encontrar otros defectos en su carácter.
 

ASPECTO FÍSICO

El manto debe ser áspero al tacto y con aspecto más bien desaliñado. Ojos oscuros, con un reborde negro en los párpados. Orejas implantadas altas, replegadas hacia atrás y, a diferencia del resto del manto, brillantes y suaves al tacto. Pecho profundo, lomo bien arqueado, riñón caído hacia la cola. Ésta debe ser larga, estrechándose progresivamente hacia la punta y debe aparecer curvada mientras el perro esté en movimiento. Pies compactos, con los nudillos bien marcados.





lunes, 2 de junio de 2014

Febrero, el miedo de los galgos

La caza de la liebre, práctica común en zonas rurales, expone al galgo a una vida de maltrato y crueles entrenamientos. La temporada de caza acaba en febrero y el número de galgos abandonados en esta época del año se dispara. La mayoría de ellos no supera los tres años de edad.
En el documental: Febrero, el miedo de los galgos muestra cómo es la realidad cotidiana para muchos de estos bellos y malhadados canes: su propia naturaleza es la que hace sean tan vulnerables, su velocidad y vista privilegiadas junto con su buen carácter les convierten en objeto de deseo, pero por un tiempo muy limitado, sólo mientras mantienen intactas esas cualidades. Después miles de ellos son abandonados o sacrificados sin piedad, se calcula que más de 50.000 galgos, cada año, son desechados en España.

 

"Se dice que los galgos son perros muy miedosos pero realmente hay un porqué." Esta frase de Irene Blánquez, la directora del documental resume el alma y el motor de este proyecto.

Galgo jugando